Vender una vivienda que tiene inquilinos dentro es algo cada vez más habitual, sobre todo en un mercado inmobiliario en plena reactivación. Muchos propietarios se preguntan si pueden hacerlo sin más, y los inquilinos, lógicamente, quieren saber qué derechos tienen.
La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), en su artículo 14, da la respuesta y garantiza la estabilidad de quienes viven de alquiler.
Según la ley, si el contrato de arrendamiento tiene menos de cinco años (o siete, si el arrendador es una empresa), el nuevo propietario está obligado a respetarlo. Es decir, aunque cambie el dueño del piso, el inquilino puede seguir viviendo en él hasta que finalice el plazo mínimo legal. En ese tiempo, no pueden modificarle la renta ni las condiciones pactadas.
Si el contrato está inscrito en el Registro de la Propiedad, la protección es todavía mayor: el comprador debe respetar la duración total pactada, incluso si supera esos cinco o siete años.
Por el contrario, si no está inscrito y el nuevo propietario compró sin conocer la existencia del arrendamiento, podrá finalizarlo al cumplirse ese plazo mínimo, aunque deberá compensar al inquilino con una mensualidad por cada año que quede pendiente.
En ningún caso la venta autoriza al nuevo propietario a subir el alquiler, ni a cambiar las condiciones del contrato mientras siga vigente. Tampoco se pueden interrumpir suministros ni exigir el desalojo inmediato: la compraventa solo implica un cambio en la persona a la que se paga la renta.
En Assessoria Balista recomendamos a los propietarios que planean vender un piso alquilado que informen con transparencia a los inquilinos y revisen las cláusulas del contrato antes de cerrar la operación. Y si eres inquilino, pide siempre una copia del contrato de compraventa para conocer a quién deberás abonar el alquiler y asegurarte de que tus derechos se mantienen.
Conocer la ley no solo evita conflictos, también aporta seguridad a ambas partes. Vender con inquilino dentro es posible, pero solo si se respetan los plazos y obligaciones que marca la LAU.